La luz de la mañana entró por la ventana como un cuchillo. Erick parpadeó, desorientado. La cabeza le pesaba, el cuerpo aún le dolía, pero la fiebre había bajado. Algo olía diferente. Algo faltaba.Extendió el brazo hacia el otro lado de la cama.Vacío.Las sábanas estaban frías. Llevaban horas frías.Se incorporó de golpe, el corazón latiéndole con fuerza. Sus ojos recorrieron la habitación buscándola. El baño, vacío. La silla, vacía. El mueble auxiliar, vacío.No estaba.Una punzada en el pecho, completamente distinta al dolor de estómago, lo atravesó. Ella se había ido. Lo había dejado allí, enfermo, solo, después de que le pidió que se quedara. Después de que ella misma se quedó dormida abrazada a él. Después de que él sintió por primera vez en años que no estaba completamente solo.Y ella se fue.Entonces vio la mesita de noche.Sobre la madera oscura, un papel doblado. Lo tomó con manos temblorosas. La letra de Luisa, clara, firme."Llamé a Marta. Que te preparen el desayuno y t
Última actualización : 2026-04-30 Leer más