—Nunca consideré que nuestro matrimonio fuera solo un pedazo de papel, Elena.Diego echó el cerrojo a la puerta del despacho desde dentro, dejando que los fuertes golpes en el pasillo quedaran amortiguados por la gruesa madera. Se giró de espaldas a la puerta y fijó la mirada en Elena, quien permanecía de pie, temblando junto al escritorio. Tenía los ojos enrojecidos, conteniendo un torrente de emociones que había reprimido durante años.Elena se limpió las lágrimas de las mejillas con el dorso de la mano.—¿Entonces por qué dejaste que ese documento de divorcio llegara a mis manos aquel día? ¿Por qué permitiste que Mónica me lo entregara en persona en la sala del hospital?Diego dio un paso al frente, acortando la distancia entre ambos. Le temblaron los dedos al buscar en el bolsillo interior de su saco de vestir, de donde sacó una cartera de cuero marrón, desgastada por el tiempo. La dejó abierta sobre el escritorio, justo frente a Elena.Dentro del compartimento transparente, se ha
Última atualização : 2026-08-02 Ler mais