Clara tardó tres días en decidir si Leonardo merecía estar en la sala de espera de la clínica, y cuando finalmente le escribió confirmando la hora, no lo hizo por debilidad ni por ceder a la insistencia de nadie, sino porque quiso comprobar, con sus propias condiciones, si de verdad sabía quedarse quieto cuando no tenía el control de nada.«Jueves, once de la mañana. Puedes venir, pero te quedas donde yo te diga y no le preguntas nada al médico sin pasar antes por mí.»Leonardo respondió con una sola palabra: *Ahí estaré.*Llegó diez minutos antes, vestido de manera distinta a lo habitual, sin la formalidad rígida de los trajes de la mansión, con una camisa simple que Clara no le había visto nunca y que la sorprendió por lo poco que se parecía al hombre que había conocido en el altar. Se sentó en la sala de espera sin decir mucho, dejando que ella llevara el ritmo de la conversación, hojeando una revista que claramente no estaba leyendo.—¿Nervioso? —preguntó Clara, notando la forma en
Última atualização : 2026-07-25 Ler mais