Sonrío mientras espero su respuesta, pero no tengo oportunidad de decir más, porque justo cuando estoy por continuar, alguien choca contra mí. En un parpadeo, el vaso de agua se cae de mis manos, y el sonido de cristal rompiéndose me paraliza. Mi corazón da un vuelco cuando noto el agua derramándose por el suelo. Y el olor familiar que lo acompaña me hace temblar.—¡Oh, Dios mío! —exclamo, mirando el cristal roto esparcido por el suelo. Por suerte, ya había terminado el agua en el vaso, o de lo contrario, estaría empapada hasta los huesos.Andréi, al verme en ese pequeño desastre, se levanta rápidamente de su asiento y corre hacia mí. Su preocupación es inmediata, y aunque realmente no hay necesidad de que lo haga, su gesto me desconcierta un poco.—¿Camila, estás bien? —pregunta con voz baja y urgente, mirándome como si estuviera a punto de caerme.Me apresuro a tranquilizarlo, sonriendo con suavidad. No es nada grave, solo un pequeño accidente.—Estoy bien, de verdad. No te preocupe
Última actualización : 2026-07-06 Leer más