—Camila, ¿estás enamorada de tu jefe?— La pregunta de Alicia me hace escupir el vino. Toso mientras alcanzo las servilletas en la mesa, y Dylan me las pasa con una expresión que no me gusta en lo más mínimo.—D-Disculpa—, digo, tratando de calmarme.Alicia le da una copa de vino a Dylan, mientras sigue observándome con una mirada divertida.—Ya veo, estás sorprendida—. Sonríe, mientras me observa. —Pero Dylan, se supone que no debes poner a alguien cerca de tu novia para vigilarla todo el tiempo.Asiento inconscientemente, aceptando sus palabras. Pero, ¿por qué estamos volviendo a este tema? Deberíamos estar hablando de Sabrina, no de mi relación con Dylan.—En cambio, ¿por qué no lo haces tú mismo? Ata una cuerda alrededor de su cuello, su cintura, o donde mejor te parezca. Asegúrate de que no se escape. Ella es tu objetivo, y una vez que la atrapes, nunca la dejes ir de nuevo—, dice Alicia con una sonrisa cómplice, desplegando las piernas de una manera provocativa. —Es muy efectivo.
Última actualización : 2026-07-10 Leer más