Narrado por GianlucaAlgo dentro de mí se rompió. No era la rabia de ser desobedecido. Era una furia más profunda, más vulnerable. La necesidad de explicarme, de hacerle entender, chocó con la realidad cruda de lo que era. Y esa colisión fue violenta.Con una sola patada, invirtiendo todo mi peso y frustración, arranqué la puerta del baño. La madera se hizo añicos con un estruendo.Ella estaba encogida en el rincón, entre la bañera y la pared, los ojos hinchados de lágrimas, los brazos rodeando las piernas. Parecía una niña perdida. Y yo, frente a ella, era un gigante cubierto de la sangre de mis enemigos.Sin una palabra, cerré la distancia entre nosotros. Mis manos, sucias y calientes, agarraron su rostro. Ella luchó, sus puños golpeando mi pecho con una fuerza sorprendente, llena de odio y miedo.— ¡No! ¡Sal de aquí! ¡No me toques!Pero no la oí. O la oí, y la ignoré. Bajé la cabeza y capturé sus labios con los míos.No fue un beso. Fue una afirmación. Una guerra. Era áspero, poses
Última atualização : 2026-08-23 Ler mais