Mateo llegó al café a las seis, diez minutos antes de que Elena saliera del trabajo.Pidió la mesa del fondo, la misma donde se habían sentado la primera vez, y se quedó mirando la puerta hasta que la vio entrar con ese paso tranquilo que tenía para todo.—Llegaste temprano —dijo ella, sentándose frente a él.—Quería asegurarme la mesa.—¿Esta mesa en particular?—Esta mesa en particular.Elena lo miró un segundo, algo registrando en su cara, aunque todavía no dijera nada.El mozo se acercó, tomó el pedido, se fue. Hablaron de cosas simples al principio: el trabajo de ella, los mellizos, algo que había dicho Sofía esa semana que los hizo reír a los dos.Cuando el café llegó, Mateo lo dejó sin tocar.—¿Te acordás de la primera vez que nos sentamos acá? —preguntó.—Me acuerdo de todo de esa vez.—Yo también. —Mateo la miró—. Me acuerdo de que llegaste y me preguntaste por qué había tardado tanto en invitarte, y yo no supe qué contestar.Elena sonrió.—Contestaste bastante bien, en realid
Última atualização : 2026-07-31 Ler mais