Capítulo 1El portón de hierro se abría lentamente con un suave chirrido.Dos jardineros conversaban en voz baja mientras cuidaban de los arbustos en el lateral del jardín. Otro, más viejo, se ocupaba de las flores que bordeaban el camino de piedras hasta la entrada principal. Era una rutina silenciosa, como siempre, para los empleados.La casa en sí era imponente. Un lugar bonito, pero... sin vida.Y en el centro de la fachada frontal, había un enorme panel de vidrio. Una ventana que ocupaba casi toda la pared de la sala de estar, como un marco para un cuadro vivo.Detrás de aquel vidrio, había un hombre.Sentado en un sillón reclinable adaptado, parecía esculpido allí. Inmóvil. Los brazos descansando sobre los apoyabrazos, los ojos fijos en el jardín que cambiaba con cada estación: pero él, no.Leon.Su cuerpo estaba allí, pero su alma... quizá aún permanecía en el asfalto de aquella noche.Dentro de la casa, el aire era fresco, silencioso, perfumado con flores dispuestas en varios
Última actualización : 2026-05-17 Leer más