Capítulo 135Aquella tarde, Leon llegó de la empresa más temprano de lo habitual. En cuanto entró en la mansión, oyó risas infantiles procedentes del salón.Encontró a Hanna dibujando en la alfombra, rodeada de lápices de colores esparcidos. Julian estaba sentado a su lado, concentrado en colorear un árbol enorme.Los dos levantaron la cabeza al mismo tiempo.— ¡Papá!Leon sonrió, cansado, pero el corazón se le calentó con la visión de sus hijos. Se arrodilló frente a ellos y abrió los brazos. Hanna y Julian corrieron hacia el abrazo. Los apretó con fuerza, cerrando los ojos un instante, como si pudiera protegerlos de todo el dolor que flotaba sobre la casa.Después de unos segundos, Hanna volvió al dibujo. Leon observó la hoja sobre la alfombra. Era la familia: Hanna, Julian, él... pero había un espacio vacío en el centro.Sus ojos recorrieron el papel lentamente. La madre no estaba allí.Leon se sentó junto a la hija y preguntó con cariño:— ¿Dónde está mamá, querida?Hanna siguió d
Última actualización : 2026-08-26 Leer más