Luego de la cena, las mujeres llevaron a los bebés a la habitación para acostarlos.Murad bostezaba mientras Samyra lo mecía en sus brazos, y la pequeña Fahriye ya dormía profundamente sobre el hombro de Nassira.Las risas infantiles y el ambiente cálido hicieron que la casa se sintiera verdaderamente como un hogar.Mientras tanto, en la sala principal, Omar, Phillip y los abuelos permanecieron conversando.Un sirviente llevó café árabe y dátiles. El abuelo tomó una taza y, tras un largo silencio, miró fijamente a Phillip.—Bien, joven Rezza. Ya hemos hablado de sentimientos. Ahora hablemos como corresponde entre dos familias.Phillip asintió respetuosamente.—Lo escucho, señor.El anciano apoyó lentamente la taza sobre la mesa.—¿Conoces la mahr?—Sí.—Entonces sabes que no es un precio por una mujer. Es un regalo que representa el compromiso, la seguridad y el respeto que un hombre ofrece a su esposa.Phillip sonrió.—Lo sé. He estudiado sus tradiciones durante las últimas semanas.A
Última actualización : 2026-07-11 Leer más