Una hora después, la ceremonia había terminado. Sebastián tomó la mano de Martina y juntos caminaron hacia la salida de la iglesia mientras los aplausos resonaban con furor. —¡Felicidades!—¡Vivan los novios!Los invitados sonreían, lanzaban pétalos y se acercaban para abrazarlos.Martina sonreía mientras Sebastián intentaba convencer a todos que también se estaba feliz, aunque por dentro sentía que acababa de cometer el peor error de su vida.Cuando cruzaron las puertas de la iglesia, Martina se aferró a su brazo.—Por fin somos esposos.Sebastián la miró.—Sí.Aquella única palabra fue todo lo que consiguió decir antes de subir a la limusina rumbo al resort donde se celebraría la recepción de la boda. Martina había elegido todo con detalle. La música, las flores, la comida, la decoración. Todo estaba exactamente como ella había imaginado. Todo, excepto el hombre que tenía a su lado.Sebastián apenas probaba la comida. Respondía cuando alguien le hablaba, sonreía cuando le tomaban
Última atualização : 2026-08-22 Ler mais