Sebastián permaneció unos segundos con el teléfono en la mano, justo cuando iba a marcarle, su asistente tocó la puerta y lo interrumpió.Natalie asomó la cabeza.—Disculpe, señor Duarte. El abogado Ramírez acaba de llegar.—Está bien, Natalie. Hágalo pasar.Sebastián suspiró y dejó el teléfono sobre el escritorio. —Con permiso —dijo el abogado mientras tomaba asiento.—Buenas tardes, Ramírez. Gracias por venir. Y mientras Sebastián se ocupa en poner al día a su abogado sobre su nueva situación empresarial, en la habitación del hospital, Anastasia acababa de despertarse. La puerta se abrió lentamente y Miguel entró con la carpeta y el expediente en la mano. —Buenos días. —saludó con una sonrisa—. ¿Cómo se encuentra hoy mi paciente favorita?—Mucho mejor. —sonrió ella. —Me alegra que así sea. Se acercó a la cama y comenzó con la revisión habitual. Comprobó sus signos vitales, hizo algunas preguntas sobre el dolor y después se concentró en las piernas.—Vamos a ver como está la mo
Última atualização : 2026-08-26 Ler mais