Al regresar a casa, ya era de noche.Doña Carla lucía fatigada, apoyada en Rita, sin ánimos para hablar.—Doña, sube a descansar primero, yo me encargo aquí —dijo Andrea.Doña Carla asintió, tomando la mano de Rita.—Rita, ya es muy tarde, quédense a pasar la noche.—Abuela, es muy tarde, mejor regresamos.Helio habló primero:—Me llevo a Rita y a Vic.Andrea iba a decir algo cuando doña Carla preguntó:—¿Tú y Rita pueden regresar, pero para qué llevar a Victoria?Helio iba a responder cuando Victoria dijo:—Abuela, es que estos días Ernesto no está bien. —Cuando sueña, llama a su papá. —Si Helio está, puede ayudarme a calmarlo para dormir. —Así que, sin pena, fui a quedarme unos días en su casa.Doña Carla la miró, luego a Rita, que estaba a su lado.—Rita, ¿no tienes objeciones?Rita sonrió con amargura. Le hubiera gustado no tenerlas.—Abuela, somos familia. —Rita es muy comprensiva, está dispuesta a ayudar a Vic —antes de que pudiera hablar, Helio habló "consideradamente" por
Baca selengkapnya