Incluso empezó a dudar de sí misma.¿Sería porque se había mostrado demasiado complaciente, que él se sentía con derecho a pedirle esas cosas?—Si la abuela cree que el problema es mío, me hará tomar medicinas sin parar, someterme a tratamientos.—Incluso podría sugerir fecundación in vitro. —Para entonces, ¿tú también cooperarías? —¿Me acompañarías, te preocuparías por mí, como yo lo he hecho contigo?Su pregunta dejó a Helio atónito por un momento. Tras una pausa, le tomó las manos.—Por supuesto que cooperaría, eres mi esposa. —Sé que quieres un bebé, de última, hacemos fecundación in vitro.—Entonces, ¿por qué no hacerla directamente? —Si quedo embarazada, la abuela abandonará la idea, ¿no? Además, sería más fácil, ¿verdad? —insistió Rita, sin ceder.Al escucharla, Helio sintió que lo presionaba. Como si lo reprimiera, haciendo que su respiración se detuviera un instante. No pudo evitar mirar a los ojos de Rita.Al encontrarse con su mirada serena e impasible, Helio apretó l
Baca selengkapnya