En la penumbra de su alcoba, Anastasia Genovese deslizaba los dedos sobre la pantalla de su teléfono, observando las imágenes en alta resolución que Thiago le había enviado. A pesar de tener el corazón destrozado y las lágrimas aún frescas en sus mejillas, el entusiasmo desbordante de su amigo lograba distraerla del abismo.—El de seda italiana imperial, Thiago —dictó Anastasia, y su voz, aunque apagada por el llanto reciente, recuperó un ápice de esa firmeza aristocrática que la caracterizaba—. El corte sirena es hermoso, pero la caída imperial de la seda... esa tela transmite una soberanía absoluta. Si una mujer tiene que ponerse de pie frente a sus enemigos y reclamar su lugar, tiene que usar ese. Es imponente, limpio y no necesita adornos para demostrar quién manda.Al otro lado de la línea, en su suite del downtown de Miami, Thiago contuvo el aliento, mordiéndose el labio inferior para no gritar de la emoción. Anastasia acababa de elegir, sin saberlo, el vestido exacto con el que
Última atualização : 2026-07-28 Ler mais