Toda emocionada, Leila dijo que sí con los ojos anegados en lágrimas, sin poder creer el giro tan drástico y luminoso que había dado su vida en cuestión de minutos.—Te voy a amar hasta el fin de mis días si me lo permites, Tigresa —murmuró él con la voz quebrada por la emoción.Chris le puso el anillo en el dedo anular, se levantó con elegancia y la abrazó con fuerza para besarla apasionadamente frente a los presentes.—Dios mío, Leila, apenas puedo contenerme —exclamó Charlotte, llevándose las manos al pecho—. ¡Una hija! ¡Finalmente tendré una hija! Deberíamos planear un almuerzo juntas mañana mismo. Necesito saber todo de ti. Sé que tengo una tendencia a ser... entusiasta.—Eso es quedarse corto —intervino Chris con una ligera sonrisa.Charlotte fulminó con la mirada a su hijo, pero continuó con los ojos brillantes de ilusión:—Puedes decirme si me estoy excediendo, pero me encantaría tener la oportunidad de conocer a tu Emily. Solo si te sientes cómoda con eso, por supuesto.Una s
Última actualización : 2026-10-05 Leer más