Capítulo 125: Pesadillas al despertarLo primero que sintió Dante fue dolor. Un dolor profundo en el costado, agudo y constante, como si algo aún se desgarrara en su interior. Lo segundo que sintió fue una mano que sostenía la suya. Cálida. Familiar. Dedos suaves que se envolvían con cuidado alrededor de los suyos. Abrió los ojos lentamente. La luz de la habitación era tenue y tenue. Las máquinas emitían pitidos cerca, con un ritmo constante. Por un instante, no supo dónde estaba. El techo le resultaba desconocido. El aire olía a antiséptico y a sábanas limpias.Entonces vio a Liliana.Estaba dormida en la silla junto a la cama, con la cabeza apoyada en el brazo, la mano aún aferrada a la suya. Tenía ojeras. Su cabello estaba revuelto y le caía sobre un lado de la cara. Parecía agotada, como si no hubiera descansado de verdad en días. Dante intentó hablar, pero tenía la garganta seca y áspera. Al principio no le salió ningún sonido. En cambio, le apretó los dedos, débil pero decidido.
Última atualização : 2026-07-27 Ler mais