Luis entró.En cuanto lo vi, sentí un destello de esperanza.Estaba a punto de caminar hacia él, pero Flora se me adelantó y se lanzó a sus brazos, con los ojos enrojecidos y una voz llorosa, casi empalagosa.—Amor, Raquel se puso como loca conmigo. Hasta me pegó.Al ver la marca de la bofetada en su rostro, la mirada de Luis se volvió fría al instante. Me miró lleno de ira.—¿Estás loca? ¿Por qué la golpeaste sin razón?Intenté defenderme.—Fue ella quien quiso despedirme sin tener ninguna autoridad. También rompió mi…¡Paf!Antes de que terminara de hablar, Luis me dio una bofetada.—¡Cállate! Si tú no la hubieras provocado, ¿por qué iba a meterse contigo? No vengas a inventar excusas.Me cubrí la mejilla, incapaz de creerlo.En diez años juntos, él nunca había discutido conmigo, nunca me había dicho una palabra dura, mucho menos me había levantado la mano.—Llevo diez años siendo tu novia. Te acompañé desde que no tenías nada y me maté trabajando por esta empresa durante una década.
Read more