Aquella mañana, Livia intentó seguir con su rutina como de costumbre. Llevó a Starlla a la escuela con una sonrisa serena y besó la frente de su hija antes de despedirse. —¿Mommy vendrá a recogerme después? —preguntó Starlla. —Por supuesto, cariño. Mommy vendrá por ti. —¿Lo prometes? Livia sonrió con dulzura. —¿Cuándo Mommy no ha cumplido una promesa? Starlla soltó una risita antes de correr hacia el interior de la escuela, porque, en realidad, su Mommy siempre cumplía lo que prometía. Sin embargo, en cuanto Livia regresó al automóvil, la sonrisa de su rostro comenzó a desvanecerse poco a poco. La imagen de Damian volvió a ocupar sus pensamientos. La pregunta que él le había hecho en el ascensor el día anterior seguía resonando con claridad en su mente. *¿Nos habíamos conocido antes?* Livia apretó con más fuerza el volante. —No puede ser... —murmuró en voz baja. No podía haber grietas. No podía cometer errores. Una vez más, Livia se recordó a sí misma que, si alguien d
Última atualização : 2026-06-13 Ler mais