Starla no respondió de inmediato. Se limitó a contemplar el rostro de Damian durante un largo rato. Su mirada era serena, profunda, como si estuviera buscando algo en los ojos del hombre que tenía frente a ella… buscando sinceridad detrás de las lágrimas de aquel desconocido que ahora decía ser su padre. Poco a poco, los pequeños dedos de Starla comenzaron a moverse. Aún estaban débiles, aún temblaban. Pero esta vez levantó la mano muy despacio, centímetro a centímetro. Damian se acercó por instinto. Con el mayor cuidado, recibió aquella diminuta mano. No se atrevió a sujetarla con demasiada fuerza, por miedo a lastimarla. Finalmente, los pequeños dedos de Starla tocaron la cálida piel de Damian y, con infinita delicadeza, rodearon su dedo índice. Muy despacio. Pero aquel gesto tan pequeño bastó para hacer temblar todo el cuerpo de Damian. Ese contacto era tan ligero que apenas tenía fuerza. Sin embargo, Damian lo sintió con una intensidad mucho mayor que cualquier otra experien
Última actualización : 2026-07-03 Leer más