SavanaBastian parecía estar tan sorprendido como yo lo había estado. Lentamente, recogió la billetera y se quedó mirando la fotografía que había dentro.Luego miró a Renald, quien claramente estaba conmocionado al ver que su secreto había quedado al descubierto.—¿Mi fotografía…?— preguntó Bastian, confundido.También me miró a mí y, en ese momento, ya no pude permanecer en silencio. Así que hablé.—Bastian, él está enamorado de ti, no de mí.—Bastian abrió la boca, pero no pudo decir nada. Luego me devolvió la billetera.Cuando miré a Renald, el hombre intentaba recuperar la compostura.—Lo siento por tener sentimientos por ti, pero no puedo controlarlos —su voz tembló ligeramente—. Pero no te preocupes. No interferiré en tu relación. Sé que no puedo hacerlo.Después de que dijo aquello, todos nos quedamos en silencio.Rápidamente tomé la mano de Bastian y lo saqué del despacho de Renald. Luego aceleré el paso, poniendo tanta distancia como fuera posible entre nosotros y su despacho
Última actualización : 2026-09-24 Leer más