—¡Ay, Dios mío... qué alegría verte! —chilló Belle emocionada mientras las chicas salían del auto.Las gemelas Cruz, junto con otras dos amigas, habían llegado para encontrarse con Jennifer y Annabel frente a la mansión, esperándolas con ansias. A diferencia de Jen, que estaba emocionada por reunirse con sus amigas, Annabel estaba nerviosa; temía que su embarazo quedara al descubierto.Por suerte para Anna, las chicas no notaron nada, al menos por el momento.—¡Qué bien se ven las dos! Seguro se están divirtiendo muchísimo sin mí —bromeó Anna.—Ay, no me digas eso. ¿Te has visto? Estoy casi tentada a decir que has engordado —se rio Bella.A Anna no le hizo ninguna gracia, pero esbozó una sonrisa forzada.—Vamos, chicas, no nos quedemos aquí afuera, pasen.Como bandada de pájaros ruidosos, entraron al gran vestíbulo y se quedaron con la boca abierta. Las chicas estaban hipnotizadas por el espectáculo: la elegancia y la magnificencia de la mansión Blackwood, que parecía un mini castillo
Última atualização : 2026-07-27 Ler mais