A la mañana siguiente, el sol iluminaba el comedor principal de la mansión Castellanos. El desayuno familiar transcurría en una atmósfera diametralmente opuesta al ambiente claustrofóbico de la residencia Valenzuela. Las risas de Lucas, que intentaba convencer a Esperanza de que le ayudara con un proyecto escolar, se mezclaban con la conversación amena entre Valentina y Sebastián.Mateo, sentado a la derecha de su padre, leía detenidamente la propuesta de fideicomiso que el equipo de Ámbar había enviado a su correo corporativo a primera hora de la mañana.—El consorcio Valenzuela propone una fusión de capitales al cincuenta por ciento para el desarrollo del parque tecnológico del norte —explicó Mateo, dejando la tableta sobre la mesa y mirando a sus padres—. A primera vista, la inyección de liquidez que ofrecen es extraordinaria. Sin embargo, las cláusulas de garantía exigen que el Grupo Castellanos ponga como aval los terrenos principales de la Fundación Esperanza y Redención.Sebast
Última atualização : 2026-07-23 Ler mais