FRANCENEEstoy conduciéndonos a casa en este momento. Insistí en tomar el volante porque sabía que Matías también había bebido. Aunque él aseguraba que no estaba borracho de tanto vino, igual le obligué a dejarme manejar. Más vale prevenir que lamentar.—Llegamos —dije en cuanto aparcamos.Me desabroché el cinturón, pero del asiento del copiloto no llegó ningún movimiento.—¿Matías? —lo llamé, porque no se movía y seguía con los ojos cerrados—. Llegamos —repetí, sacudiéndole suavemente el hombro para despertarlo.Nada. Todavía se oía su suave ronquido.—¿Ves? Y tú que decías que no estabas borracho —murmuré, molesta.Salí del coche, di la vuelta hasta su lado y abrí la puerta del copiloto.—Matías, despierta. Ya estamos en casa —dije de nuevo, sacudiéndole otra vez el hombro.—Hhmm… —murmuró, sin despertarse del todo.—Oye, ¡no te puedo cargar así! Vamos, no me hagas esto —intenté despertarlo, pero Matías seguía completamente inmóvil.Con un suspiro, me incliné y le desabroché el cint
Última actualización : 2026-09-16 Leer más