—Modera tu tono, bambino. Aún no ha nacido el que me grite por teléfono y conserve sus acciones.Jean Luca se quedó frío, conteniendo la respiración. Su arrogancia se evaporó en un segundo, sólo pensaba en disculparse.—Abuelo... pronunció Jean Luca, sintiendo un peso de plomo en el estómago. —No sabía que eras tú, creí que era Nicole. —De ella misma te quiero hablar, la niña me dice que la echaste de la mansión sin dinero. ¡Explícame Ya!Jean Luca apartó un poco el auricular, los gritos del abuelo lo atormentaban.—Así no se puede, cuando se calme, yo le explico, es más voy de inmediato a verte.—No, yo soy el que regresa a la mansión, allá hablamos. La llamada llegó a su fin, Jean Luca colgó el auricular y se sirvió un whisky seco doble.Julia lo vio preocupado y no quiso molestar, siguió ordenando los documentos en el despacho.El millonario era el líder en los negocios de la familia, pero el pilar de todo su poder era el abuelo. Dante Di Martino el patriarca vivía retirado en lo
Última atualização : 2026-07-26 Ler mais