El contacto de los labios de Julia, suave y vacilante, actuó como un detonante en el pecho de Jean. La sorpresa inicial del millonario se evaporó en un segundo, sustituida por una oleada de posesividad y deseo contenido que había reprimido durante semanas.Jean metió los dedos entre los cabellos de Julia, fijando su cabeza contra la almohada de para profundizar el beso. Ya no era un roce casto. Era un reclamo hambriento, oscuro, impregnado del alivio de tenerla de vuelta y de la rabia acumulada tras la confrontación en el salón de abajo. Julia soltó un jadeo ahogado contra su boca, pero no se apartó; por el contrario, sus manos se deslizaron por los hombros de Jean, arrugando la tela fina de su camisa, buscando aferrarse a la única realidad sólida en medio de su caótica mente.El control racional que Jean presumía poseer ante el mundo se desmoronó por completo. Se subió a la cama, posicionando su cuerpo imponente sobre el de ella, cuidando de no dejar caer todo su peso, pero rodeá
Última atualização : 2026-08-02 Ler mais