DamianManuela me mira con los ojos muy abiertos, como si hubiera perdido la cabeza, y su pecho se agita ligeramente con cada respiración. Quizás me siento demasiado bien ahora mismo, pero no he dejado de pensar en ella desde que Mario me contó que se acostó con ella.Por eso no pude dormir. La imagen de ella debajo de él, gimiendo y retorciéndose de placer, se repite una y otra vez en mi mente. ¡Tengo muchísimas ganas de verlo con mis propios ojos!Sé que a Mario no le gusta compartir, pero no pienso tocarla. Al menos, no con mis manos. —Mira, solo quiero verte jugar con tu coño. Lo harás por mí, ¿verdad, preciosa?Sus labios se entreabren ligeramente, su respiración se entrecorta. —Dam, ¿qué...?La levanto sobre el mostrador con facilidad; su cuerpo es ligero en mis manos. Suelta un pequeño grito de sorpresa, aferrándose a mis hombros. —Bájame —exige, con la voz temblorosa, mezcla de miedo y excitación. Intenta apartarme, pero no me muevo. Esperaba cierta resistencia, pero por l
Última actualización : 2026-08-14 Leer más