ManuelaAl tomar la mano de Andrés, noté de inmediato que algo en él había cambiado y vi cómo hundía sus ojos hacia el jardín trasero de la casa, por donde vi venir, en ese momento, a los tres amigos de mi hermano: Mario, Damian y Daniel.En ese momento supe que eso no iba a ser bueno.—¿Ya te vas, Manu? —pregunta Mario absteniéndose. —Así es —dije cortante, y queriendo sacar a mi esposo de la fiesta cuanto antes.—Quién te crees para llamar a mi esposa de esa forma —escucho que exclama Andrés, llamando la atención de los presentes que nos rodean. —No es nada, amor —digo enseguida, intentando calmar los ánimos de mi marido, exaltados, en gran parte, por el licor—. Vámonos ya, ¿te parece? Recuerda que el piloto te dijo…No alcanzo a terminar la frase cuando Andrés suelta mi mano bruscamente y encara a Mario, que le lleva más de una cabeza de estatura, así como un cuerpo completo de ancho.¿Qué pretende?—Discúlpate con mi esposa, ahora —exige Andrés al corpulento hombre que lo observ
Última actualización : 2026-07-09 Leer más