ManuelaCuando Mario y yo regresamos a la casa club, mi mente está llena de tensión y temor. Mañana entraremos en territorio de Bones, y cualquier cosa podría salir mal. Apenas tengo tiempo para pensar en ello, porque mientras caminamos por el pasillo hacia mi habitación, de repente me arrastran del brazo a otra habitación al otro lado del pasillo.Suelto un grito ahogado, pero una boca sobre la mía lo ahoga, y el aroma familiar de Dam inunda mis fosas nasales. Sus manos se deslizan por mis hombros, apartando mi chaqueta, y con un tirón brusco, me arranca la camisa por la mitad.—Dam —jadeé.—Lo sé, lo siento, preciosa —dice entre besos voraces—. Estoy tan cachondo, hace muchísimo tiempo que no te tengo. Ya no puedo esperar más.Antes de darme cuenta, me arroja sobre la cama, con la mirada oscura y hambrienta mientras me baja los pantalones. Sus ojos brillan al ver que estoy desnuda. Curva la boca y emite un gruñido bajo y voraz que hace palpitar mi coño.¡Joder! ¿Esto es lo que pasa
Última actualización : 2026-10-05 Leer más