El amanecer llegó lentamente sobre la ciudad, tiñendo de tonos dorados los edificios que durante la noche habían permanecido cubiertos por el resplandor artificial de miles de ventanas. Desde el balcón de su departamento, Elena Hart contempló durante algunos segundos cómo la luz comenzaba a apoderarse del horizonte antes de regresar al interior. Aquella mañana había decidido levantarse más temprano de lo habitual. Necesitaba despejar la mente, ordenar sus pensamientos y, sobre todo, recuperar el control de una rutina que durante los últimos días había cambiado demasiado.Se colocó ropa deportiva y comenzó a ejercitarse,, cada movimiento era preciso. No había prisas, pero tampoco pausas innecesarias. Elena había aprendido a exigirse a sí misma mucho más de lo que los demás esperaban de ella, y aquella disciplina se había convertido en una de las herramientas que utilizaba para mantenerse firme cuando las emociones amenazaban con desbordarla. Después de varios minutos, su respiración se
Última actualización : 2026-08-30 Leer más