Owen dormía abrazado a Ava, o, al menos, fingía dormir, tenía el rostro hundido en la curva tibia de su cuello, un brazo posesivo rodeándole la cintura y la palma extendida sobre su vientre, como si incluso dormida, Ava pudiera escapársele si él no la sostenía con suficiente firmeza, y es que el aroma de su piel se había vuelto más que adictivo, era como un calmante, un refugio, una especie de hogar, que su cuerpo reconocía incluso antes de que su mente pudiera ponerle nombre, Owen no recordaba cuándo había sido la última vez que se había sentido así, seguro, en paz, mucho menos solo dentro de su propia cabeza, aunque desde que Ava dormía a su lado, el sueño seguía escapándosele a ratos, pero ya no siempre por negocios pendientes, reuniones imposibles, amenazas veladas o ataques que debía prever antes de que ocurrieran, a veces permanecía despierto por una razón mucho más absurda, y esa era porque se quedaba imaginándola, una y otra vez.La había imaginado vestida de novia, caminando
Última atualização : 2026-08-17 Ler mais