«¡Tócala si te atreves!»La voz de Enzo resonó por la habitación, grave y cruda, vibrando contra las paredes. La pesada puerta de caoba se abrió con un crujido lento y él entró, hombros cuadrados, mandíbula tensa.Bryan estaba a su izquierda, los dedos firmes alrededor de una pistola corta. Michello flanqueaba su derecha, sujetando una herramienta parecida a un martillo con un filo de hoja malvado que captaba la luz tenue.—¿Enzo? —murmuró George, el rostro retorcido por la sorpresa mientras veía a Enzo avanzar hacia el fondo de la habitación y detenerse junto a Lokie.Los ojos de Enzo se desviaron un instante hacia Lokie, que mantenía la mirada fija al frente, y luego volvieron a clavarse en George.—No me di cuenta de que ibas a hacer algo así con mi esposa, suegro —dijo Enzo, las palabras cortando la tensión—. Sabes perfectamente que ahora es una Caruso.George abrió la boca, pero Michello se adelantó.—Ser viejo no te da derecho a ser estúpido —respiró Michello, con un filo afilad
Última actualización : 2026-08-23 Leer más