Alex se había mantenido a distancia desde la noche anterior, moviéndose por la isla como una sombra. Pero el pequeño tramo de arena y árboles siempre la atraía de vuelta. No había ningún otro lugar adonde ir. Solo ellas dos, las olas y el silencio que siempre regresaba.Subió por el camino hacia la casa, con los hombros pesados, y entró. La escena la detuvo en seco. Dawn yacía tendida en el suelo frío, con latas vacías esparcidas a su alrededor como hojas caídas. Una lata aún descansaba en su agarre flojo, a medio llenar.A Alex se le cortó la respiración. Se lanzó hacia delante, con pasos rápidos cruzando la habitación. Sus dedos cerraron alrededor de la lata, la sacaron y la dejaron a un lado con un sordo tintineo.—¿Qué estás haciendo? —Las palabras salieron afiladas, cargadas de preocupación, mientras empezaba a recoger las latas, el metal tintineando en sus manos.La cabeza de Dawn se levantó lentamente, los ojos vidriosos. —¿Qué parece que estoy haciendo? —Extendió la mano de
Última actualización : 2026-08-27 Leer más