Durante los días siguientes, Héctor procuraba llegar tarde a casa para evitar encontrarse con Alma.Cuando regresaba, la mansión ya estaba en silencio. Subía las escaleras lentamente y, antes de dirigirse a su habitación, pasaba por la de Valeria.Entraba con cuidado para no despertarla, se acercaba a la cama y le daba un beso en la frente. —Buenas noches, princesa —murmuraba.Después salía de la habitación y continuaba hasta la suya.Se duchaba y, una vez que terminaba, se dirigía hacia la pequeña mesa donde guardaba su colección de coñacs.Tomaba una de las botellas, se servía un vaso y se sentaba en el sillón frente a la ventana.Desde allí podía contemplar las luces de la ciudad y la oscuridad de la noche.Permanecía horas sentado en aquel lugar, bebiendo en silencio.Intentaba no pensar en Alma.Intentaba convencerse de que podía acostumbrarse a la idea de perderla.Pero cada vez que cerraba los ojos, volvía a escuchar aquellas palabras.—Quiero el divorcio.Y entonces volvía a
Last Updated : 2026-09-07 Read more