Capítulo 97 —Cuarenta y tres minutosSilvana se arqueó contra él, sintiendo la dureza evidente y masculina de Mariano presionando contra su vientre.Sin romper el beso, Mariano bajó las manos por su espalda, deslizándolas por la curva de sus caderas antes de colar los dedos por debajo de la blusa de seda. La piel de Silvana estaba hirviendo, suave como el terciopelo. Cuando sus yemas ásperas rozaron la curva desnuda de su cintura y subieron hacia sus costillas, ella dejó escapar un gemido ahogado contra sus labios.—Dime que me detenga ahora —susurró él sobre su boca agitada, con el aliento entrecortado y los ojos encendidos—. Porque si sigo, no va a quedar nada de ti que no posea.Silvana le mordió el labio inferior con una fijación sensual, tirando de él suavemente antes de responder.—Si vuelves a hablar, voy a pensar que no te atreves a tomar lo que deseas.Una risa ronca y oscura escapó de la garganta de Mariano.—Llevo años imaginando cómo voy a tomarte. Vas a arrepentirte de hab
Última atualização : 2026-09-30 Ler mais