~ANNA~ Cuando llego al piso de ventas y salgo del ascensor, siento que todos los que están allí me quedan viendo raro cuando los saludo. Por lo que, apresuro el paso para llegar a la oficina. —Buenos días, licenciada Kalthoff —me saluda Sara. —Hola, Sara. Buenos días —le sonrío y sigo caminando sin detenerme. Deseo no pararme a platicar con nadie, ni que me miren, porque siento que me juzgan —quizá porque saben que ando de coqueta con el jefe—. «Maldita sea. ¿Y a ti qué te importa lo que ellos piensen.» Levanto la barbilla con un gesto altivo y saludo a mis compañeros como si no me importara nada, aunque en realidad, por dentro, estoy que quiero hundir la cabeza en un hoyo, como una avestruz. Al llegar a mi oficina, apenas saludo a Ángela y me encierro, ocultándome tras la puerta. «¿Será que todos ya se dieron cuenta de lo que ando haciendo?» La culpa y la vergüenza me atormentan, pero por suerte no tengo tiempo para dejar que me consuman porque alguien golpea la pu
Última actualización : 2026-08-08 Leer más