CAPÍTULO 192- ¿QUÉ ME DIJISTE, CHLOE?A Julián Kingston, el hombre de hierro, se le desarmó la fachada entera en una fracción de segundo y la dureza de su rostro se disolvió en una marea de amor.—Hola... mi princesa —alcanzó a raspar con la voz quebrada.Julieta observó la habitación grande, los aparatos alrededor y en lugar de correr como solía hacerlo en casa, la niña dio un par de pasos cautelosos, abrumada por el entorno clínico.Esa reserva infantil le dolió a Julián en el alma, sintiendo una punzada más aguda que el propio disparo.Así que extendió su mano sana hacia ella, abriendo la palma con temblor.—¿Vienes, mi amor? ¿Me das un abrazo?Julieta miró a Chloe buscando aprobación y Chloe le sonrió con los ojos empañados en lágrimas, luego le dio un empujoncito suave en la espalda.La pequeña avanzó despacio hasta quedar pegada al borde de la cama. Julián se inclinó con esfuerzo y, con delicadeza, rozó con las yemas de los dedos la mejilla sonrosada de su hija.Julieta examinó
Última atualização : 2026-09-23 Ler mais