CAPÍTULO 38 - LO QUE QUIERO ES A MI ESPOSA DE VUELTANo fue un beso suave ni tierno. Fue desesperado, hambriento.Chloe se quedó inmóvil por un segundo, con los ojos abiertos de par en par, mientras su mente le gritaba que se apartara, que lo empujara, que no cediera.Pero su cuerpo no obedeció.Intentó resistirse, llevó las manos a su pecho para empujarlo, pero en lugar de alejarlo, sus dedos se cerraron sobre la tela de su camisa.«No», se dijo. «No caigas otra vez».Pero entonces Julian profundizó el beso, al mismo tiempo que sus manos se deslizaban desde su rostro hasta su cintura, atrayéndola más cerca, y algo dentro de ella se rompió por completo.Cedió.Movió la boca contra la de él, respondiendo con la misma desesperación, con la misma hambre, con todo el dolor y la rabia y el amor que había estado conteniendo durante tanto tiempo.Y el mundo se desvaneció.No había cena. No había Isaac. No había divorcio.Solo existían ellos dos, perdidos en un beso que sabía a despedida y a
Última atualização : 2026-08-09 Ler mais