David se sentó frente a ella, cortando un filete a la florentina perfectamente sellado y acompañado de patatas asadas al romero. No quería admitirlo, ni siquiera ante sí misma, pero en el momento en que la comida caliente tocó su lengua, Tessa se sintió profundamente alegre de haber aceptado ir con él. Estaba completamente hambrienta, y cediendo a su apetito, comenzó a comer, olvidando temporalmente sus rígidas defensas... hasta que lo atrapó mirándola fijamente por encima del borde de su copa de vino.Un sonrojo repentino e intenso le subió por el cuello, pero David fue lo suficientemente sabio como para no señalar esa reacción. No sonrió con sorna ni se burló; en su lugar, dejó suavemente su copa sobre la mesa, queriendo aliviar la tensión. —Tus amigas, Isabella y Olivia... ¿cómo están?Tessa lo observó por encima del tenedor, deteniendo sus movimientos. Mencionarlas desencadenó al instante un nudo opresivo en su pecho. Sus mejores amigas, tan ferozmente leales y encantadoras como e
Última actualización : 2026-08-18 Leer más