Y mientras él la rodeaba con los brazos, ella se dio cuenta de que estaba cansada de andar con rodeos. Así que tendría una boda complicada, con unos padres incapaces de dejar atrás su amargo divorcio, con compañeros de trabajo entrometidos pero bienintencionados, y con los padres de Paul, a quienes adoraba pero que no sabían qué hacer con su tiempo desde que se habían jubilado. Querían tanto esta boda que se habían ofrecido a pagarla, organizarla y alojar a los invitados. Incluso había pillado a su futura suegra tejiendo patucos amarillos para bebé, y cuando esta afirmó que eran para una amiga, no se lo había creído del todo. Pero, a fin de cuentas, en el gran orden de las cosas, ¿iba a dejar que todo aquello le impidiera casarse con el hombre al que amaba?“¿Estás seguro de que podrás aguantarme para siempre?”, le preguntó ella, aún con la cabeza apoyada en su pecho, donde podía oír su corazón latir a un ritmo firme y constante.“Sí. Quiero estar contigo para siempre. Y más tiempo aú
Última actualización : 2026-09-26 Leer más