ENNYEncontramos a mi madre diecisiete minutos después. La camioneta seguía estacionada detrás de una bodega de los Villaseñor cuando llegamos. Ricardo y dos hombres de seguridad entraron primero. Valentino quiso obligarme a esperar dentro del vehículo, pero bastó una mirada para que entendiera que no iba a obedecer.—No te separes de mí —ordenó.—No intentes encerrarme otra vez.—Acaban de llevarse a tu madre.—Precisamente por eso voy a entrar.Apretó la mandíbula, furioso, asustado, demasiado acostumbrado a proteger a todos tomando las decisiones por ellos.—A mi lado, Enny.Esta vez acepté. No porque me lo hubiera ordenado, sino porque su mano alrededor de la mía era lo único que impedía que las piernas me fallaran.Cuando entramos, a través de una ventana vi a mi madre, solt&ea
Última actualización : 2026-09-12 Leer más