ENNYEl lunes descubrí que había olvidado cómo ponerme unos pantalones de vestir sin maldecir. El cierre subió, pero tuve que desabrocharlo en cuanto me senté para ponerme los zapatos.—Perfecto —murmuré—. Siete semanas de embarazo y ya estoy negociando con mi ropa.Valentino apareció en la puerta con dos tazas. Me encontró sentada en la orilla de la cama, los pantalones abiertos y una expresión poco maternal.—Antes de que digas algo, no necesito que llames a una modista. Necesito encontrar el pantalón negro que tenía la cintura elástica. Si lo ves, te ganas un beso. Si haces un comentario sobre mi tamaño, duermes en el jardín.Dejó las tazas y abrió el segundo cajón. Encontró el pantalón en menos de un minuto. Lo odié un poquito por eso.—Claudia me espera a las diez —le recordé mientras me cambiaba—. Voy a pasar por el despacho, revisar pendientes y comer con ella. No sé cuánto tardaré.—¿Quieres que Ricardo te lleve o prefieres conducir? —preguntó.Lo miré por encima del hombro. D
Last Updated : 2026-10-20 Read more