Gio se levantó del sofá, se acercó a Diana, la tomó de los brazos y dijo:—¿Qué es lo que te está costando? ¿Qué es lo que te está incomodando?—¡Esto, Gio! ¡Esto! Hasta hace meses tú y yo éramos unos completos extraños; digo, si bien me saludabas cada que ibas a ver a mi hermana, estaba bien, pero nada más, nada extraordinario. ¿Qué te sucede ahora?—Diana, ¿de qué manera quieres que te diga que de verdad estoy intentando que esto funcione?—¿Es que esto no puede funcionar? Mira, para comenzar, yo no soy Renata; sí, ella y yo somos idénticas, pero en carácter somos completamente diferentes. ¿No quiero que al verme creas que estás con ella? Eso no sería justo ni contigo ni conmigo.Gio al ver el rostro angustiado de Diana, solo atinó a abrazarla; solo quería sentir su calor, solo quería oler su piel, solo quería sentir su cuerpo cerca del suyo. Por años, la había visto a lo lejos, la había estado observando aun y aunque ella no lo notase, como claramente había sucedido.—¡Por favor, no
Última actualización : 2026-09-16 Leer más