El camino de regreso a la mansión fue insoportablemente silencioso.Noah iba sentado a mi lado, completamente entretenido armando el pequeño robot de Lego que Emily le había regalado. Hablaba de vez en cuando para mostrarme alguna pieza o contarme cómo pensaba modificarlo cuando llegáramos a casa.Yo sonreía, asentía, respondía, pero en realidad, apenas escuchaba.Mi mente seguía atrapada en el apartamento.En aquel beso. Podía sentirlo todavía.Como si Lorenzo hubiera dejado una marca invisible sobre mis labios.Me obligué a mirar por la ventana.Los edificios fueron desapareciendo poco a poco hasta dar paso a las enormes avenidas privadas que conducían a la mansión.No levanté la vista ni una sola vez hacia el asiento delantero.Sabía perfectamente que él estaba ahí.Y, aun así...No fui capaz de mirarlo.Las enormes rejas negras comenzaron a abrirse lentamente.La camioneta atravesó la entrada principal y se detuvo frente a la escalinata.Noah prácticamente salió disparado.—¡Teng
Última actualización : 2026-08-26 Leer más