Mia se quedó congelada en el asiento del copiloto del coche de Adrian, el peso de su orden flotando pesado en el aire entre ellos.“Dime la verdad, Mia”, repitió, con la voz baja y peligrosa, su mano aún deslizándose por su muslo bajo la falda. Sus dedos rozaron la evidencia pegajosa de lo que Lucas había hecho, y todo su cuerpo se tensó. “Ahora mismo.”Las lágrimas se derramaron por sus mejillas antes de que pudiera detenerlas. La culpa, la vergüenza, el recordatorio pegajoso del semen de Lucas goteando de ella… todo se estrelló de golpe.“Me chantajeó”, susurró, con la voz quebrada. “Tenía la foto de la biblioteca. La de nosotros. Dijo que la enviaría al decano, a la junta, a las noticias… a todas partes. Quedé con él para pagarle, pero no quería dinero. Me quería… a mí. Dijo que si no le dejaba follarme allí mismo, te destruiría.”La mandíbula de Adrian se apretó con tanta fuerza que ella oyó el crujido. Sus ojos gris-azulados se oscurecieron con una tormenta de furia, celos y algo
Terakhir Diperbarui : 2026-08-22 Baca selengkapnya