El apartamento de Camila olía a cajas de cartón acumuladas, humedad y comida rápida fría. En la sala, que hasta hacía unas semanas lucía impecable y decorada con piezas traídas de viajes internacionales pagados por Valentina, ahora se apilaban maletas a medio cerrar, bolsas de plástico y juguetes dispersos.Camila caminaba de un lado a otro sosteniendo su teléfono móvil contra la oreja, con el rostro pálido y los labios resecos.—Por favor, señora Beatriz, solo le pido un par de semanas más —suplicaba Camila, con una voz temblorosa que intentaba mantener dentro de un margen de dignidad—. Mis abogados están ajustando unas transferencias corporativas. El dinero estará disponible en cuanto se resuelva la auditoría.—Lo siento mucho, señora Camila —respondió la voz fría y desapegada de la administradora del inmueble al otro lado de la línea—. La orden de la sociedad patrimonial es taxativa. El plazo de quince días vence mañana a las cinco de la tarde. Si las llaves no están entregadas en
Última actualización : 2026-08-31 Leer más