—¡Feliz cumpleaños a ti! —voy caminando hacia el patio con cuidado. Pongo el enorme pastel sobre la mesa y la miro con los ojos empañados—. ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños querida Madi... —me paro a su lado, me agacho y paso mi brazo por sus pequeños hombros, mientras ella con emoción se prepara para apagar sus siete velitas—. ¡Feliz cumpleaños a ti! Toma mucho aire y sopla. El jardín se llena de aplausos y gritos, y yo la lleno de besos por su frente, sus mejillas y la abrazo. La abrazo con la misma fuerza y amor que la primera vez que la tuve contra mí. —Feliz cumpleaños, mi reina. Acaricio su pelo largo, ondeado, de brillante color caramelo y le regalo una enorme sonrisa. —Gracias, mami. Le pasa el dedo a la crema del pastel y cuándo estoy por reprenderla, me regala una mirada divertida y se va a recibir besos del resto de los invitados. Agarro el cuchillo y antes de empezar a cortar el pastel, me la quedo mirando embobada. Es hermosa. Una niña dulce, inteligente
Última actualización : 2026-08-25 Leer más