—¿Has oído lo que te he dicho, Fabi? —insistió Viviane.—Sí, te he oído. ¿Ahora puedes soltarme? —preguntó, intentando no mostrar lo que estaba sintiendo.Como si quisiera intimidarla, Viviane sostuvo su mirada durante unos segundos más. Solo entonces aflojó la mano.Sin decir nada más, las dos regresaron a la sala donde Dante estaba reunido con sus compañeros.En cuanto entraron, él sonrió ligeramente, como si ya supiera exactamente cómo terminaría aquella noche.—Aquí tiene su bebida, señor —dijo Fabi, dejando el vaso sobre la mesa.—Eres realmente perfecta, Pérola —comentó Dante, cogiendo el vaso sin apartar los ojos de ella.Avergonzada, Fabi se limitó a hacer un breve gesto con la cabeza y retrocedió unos pasos, queriendo salir de allí lo antes posible.Pero Dante tenía otros planes.—¿Adónde vas con tanta prisa?—Tengo que volver al trabajo.—Todavía no.Ella frunció el ceño.—¿Necesita algo más, señor?Dante levantó el vaso de whisky.—La verdad es que pensé que, después de der
Última actualización : 2026-09-01 Leer más