POV CamilaRueda no abre la carpeta delgada. La deja a un lado, boca abajo, y vuelve a la beige.—Antes de eso, hay dos cosas que deben oír completas.Y ahí empieza lo aburrido, que es la parte de la que nadie te avisa de que también duele. La casa de Trescastaños, a nombre de la niña, en administración hasta su mayoría de edad. El coche, que ya no existe. Una cuenta corriente con cuatro mil doscientos euros. La participación de Peter en el grupo hotelero, con sus consejos y sus porcentajes y sus palabras que se me resbalan por encima.Damián escucha eso con los codos en los muslos, mirando la alfombra. Cuando Rueda dice el porcentaje del grupo, tuerce la boca. Ni una pregunta.Yo pienso en la lista de la compra.Está en la nevera de esa casa, sujeta con un imán de una tienda de souvenirs de Oporto que le compré yo. La vi el domingo, cuando fui a buscarle ropa a Emma. Letra torcida de zurda: leche, cebollas, pañales talla 3, pan de molde SIN corteza (para P.), llamar a Cami por lo del
Última actualización : 2026-09-02 Leer más