La habitación se sentía más cálida que antes. La luz suave de la lámpara de noche pintaba todo de oro, capturando las sábanas oscuras y las líneas afiladas de los hombros de Alex mientras se cernía sobre mí. Mi cuerpo todavía temblaba por el orgasmo que me había dado con su boca. Cada nervio se sentía abierto, sensible, esperando. Me besó de nuevo, más profundo esta vez, dejándome saborearme a mí misma en su lengua. La intimidad de aquello me apretó el estómago con un deseo fresco.Alargué la mano hacia los botones de su camisa. Mis dedos se movieron despacio, deliberadamente, desabrochando cada uno mientras él observaba mi rostro. Cuando la tela por fin se abrió, se la empujé de los hombros y pasé las palmas por los planos duros de su pecho. Piel cálida. Latido constante. Un leve rastro de vello que bajaba hacia la cintura de sus pantalones. Me dejó explorar sin prisas, con los ojos oscuros y pacientes, como si tuviera todo el tiempo del mundo e intentara usarlo segundo a segundo en
Last Updated : 2026-10-09 Read more